Fortaleza en las pruebas
Porque tú nos probaste, oh Dios; nos ensayaste como se afina la plata. Salmos 66:10. Un carácter que no ha sido probado no es digno de confianza. Debemos ser probados mediante la tentación para aprender a buscar la sabiduría de Dios, y a escapar al refugio en tiempo de angustia. Únicamente el que busca la gracia de Dios podrá resistir con éxito la tentación. Como seres individuales, estamos como nuestros padres frente a frente con muchas tentaciones que acosan la mente y el corazón. *Todo el cielo observa con intenso interés para ver si acaso miraremos a Jesús y nos someteremos a su voluntad, o si en la tentación seguiremos las inclinaciones del corazón natural y las incitaciones del maligno*—The Youth’s Instructor, 26 de septiembre de 1895. Los que están confusos a causa de la tentación, acudan a Dios en oración... Perseverad en oración, y velad sin dudar, y el Espíritu Santo obrará en el instrumento humano, sometiendo el corazón y la mente a los principios correctos....