El ejemplo de Jesús
Los que al final sean recibidos en el cielo como miembros de la familia real, deben aquí entregarse a sí mismos en cuerpo, alma y espíritu al servicio de Aquel que pagó el precio de su redención. Todo lo que tenemos y somos pertenece al Señor. "No sois vuestros», declara el apóstol; "porque habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios». 1 Corintios 6:19, 20... ¿Te has consagrado totalmente al Señor? ¿Puede él usarte como un vaso para honra? ¿Estás realizando tu parte fielmente en su causa? A cada hombre le ha asignado Dios su tarea. Espera que cada creyente coopere con él en la obra de salvar almas. Cuando su causa sufre por falta de recursos, ¿cómo puede alguien poner precio a sus servicios, negándose a tomar su cruz diariamente y a practicar la abnegación por Cristo? El cumplimiento de la promesa de que seremos coherederos con el Señor radica en nuestra disposición a negamos a nosotros mismos. ...