El joven rico y el precio de seguir a Jesús
1. El encuentro entre Jesús y el hombre rico En el Evangelio de Mateo 19:16-22 encontramos la historia de un hombre rico que se acercó a Jesús con una pregunta trascendental: «Maestro, ¿qué bien haré para tener la vida eterna?» (Mateo 19:16). A primera vista, parecía un hombre ejemplar. Tenía riquezas, conocía los mandamientos y deseaba alcanzar la vida eterna. Sin embargo, cuando Jesús le pidió que vendiera sus posesiones, las repartiera entre los pobres y lo siguiera, el hombre se marchó triste, porque tenía muchas posesiones. Este relato nos confronta con una de las grandes preguntas de la vida espiritual: ¿Estamos verdaderamente dispuestos a seguir a Jesús cuando hacerlo implica renunciar a aquello que más valoramos? El problema de aquel hombre no era simplemente poseer riquezas, sino permitir que estas ocuparan un lugar en su corazón que solamente le correspondía a Dios. 2. La interpretación desde la doctrina adventista Desde la perspectiva de la Iglesia Advent...