Los sofismas de Satanás
Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente. 1 Corintios 2:14. Todo lo que las mentes de los principales hombres de ciencia puedan elucubrar sin Cristo, la luz del mundo, es como la paja comparada con el trigo. A Jesús le duele que tan pocos comprendan la ciencia de la unión con él. Las mentes que no están dirigidas por Dios no pueden entender la ciencia de la redención. El misterio de la piedad sólo se encuentra en el alma creyente desprovista del yo. El mayor en el reino de los cielos es el que está dispuesto a aprender como un niño. Se consideraba que el conocimiento y la educación de Nicodemo eran grandes y profundos, pero Cristo le mostró que no valían nada a la vista de Dios: Tenía que nacer de nuevo. Debía recibir nuevas ideas y entender que Dios se encuentra en toda verdadera ciencia. El Señor no sólo espera que los hombres hagan lo mejor...