La “licantropía” de Nabucodonosor
La experiencia de Nabucodonosor, relatada en Daniel 4, es mucho más que la historia de un rey que perdió temporalmente la razón. Desde una perspectiva bíblica y en armonía con la comprensión cristiana, este capítulo nos presenta una profunda lección acerca del orgullo, la soberanía de Dios, el arrepentimiento y la restauración del ser humano. Nabucodonosor era uno de los gobernantes más poderosos de su época. Babilonia había alcanzado esplendor, riqueza y grandeza bajo su gobierno. Sin embargo, el gran problema del rey no estaba en poseer poder, sino en olvidar de dónde procedían sus oportunidades y atribuirse a sí mismo toda la gloria. La Biblia registra sus palabras: “¿No es esta la gran Babilonia que yo edifiqué para casa real con la fuerza de mi poder, y para gloria de mi majestad?” (Daniel 4:30). En ese momento se manifestó claramente el orgullo que dominaba su corazón. Pero Dios ya le había advertido. Mediante el sueño del gran árbol y la interpretación dada por Daniel, el ...