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El espejo moral de Dios

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  Mas el que mira atentamente en la perfecta ley, la de la libertad, y persevera en ella, no siendo oidor olvidadizo, sino hacedor de la obra, éste será bienaventurado en lo que hace. Santiago 1:25.   En Düsseldorf cambiamos de tren [se refiere a un viaje realizado mientras trabajaba en Europa], y fue forzoso esperar dos horas en la estación. Aquí tuvimos oportunidad de estudiar la naturaleza humana. Entraron las damas, se quitaron las ropas exteriores, y luego se miraron desde todos los ángulos para ver que sus vestidos estuvieran impecables.  Luego volvieron a empolvarse la cara. Permanecieron largo tiempo frente al espejo para ordenar su apariencia exterior satisfactoriamente, con el propósito de estar lo mejor posible cuando fueran contempladas por los ojos humanos.  Pensé en la ley de Dios, el gran espejo moral en el que el pecador debe mirarse para descubrir los defectos de su carácter.  Si todos estudiaran la ley de Dios, la norma moral del carácter, con ...

Herido fue por nuestras rebeliones

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“Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados”. Isaías 53:5.CT 281.1 El Señor tiene un conflicto con los habitantes de este mundo.Satanás se ha presentado bajo el disfraz de un ángel de luz y bajo sus indicaciones la mayoría de los cristianos han doblado sus rodillas en los templos paganos ofreciendo adoración a un dios no conocido. La familia humana quebrantó la ley de Dios y desafió su voluntad. Esta ley revela al mundo los atributos del carácter divino y nada ha de ser alterado en ella con el fin de alcanzar a la humanidad en su condición caída. Además Dios les ha dado a los hombres y a las mujeres de hoy evidencias inconfundibles de su amor por ellos y que la justicia es el fundamento de su trono y la evidencia de su amor. El Señor cargó con la penalidad de la transgresión la cual recayó en un Sustituto que no es otro que el unigénito Hijo de Dios.  Dios no podía abolir su ...

Enemistad pondré entre ti y la mujer

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 Y pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya; esta te herirá en la cabeza y tú le herirás en el calcañar Génesis 3:15   Este versículo es conocido como el protoevangelio. En este pasaje se encuentran todos los elementos de la gran controversia: la promesa de un Mesias -la simiente-, el juicio- la herida en la cabeza-, el conflicto-, la enemistad- la iglesia-, la mujer-, y Satanás- la serpiente. Algunos incluso dicen. que, si faltara toda la revelación, pero existiera este versículo, sería suficiente para aguardar una promesa de redención. Cualquiera haya sido la razón, Dios desde el mismo inicio del conflicto entre el bien y el mal en esta tierra puso en marcha el plan de rescate; es decir, la desobediencia del hombre no tomó a Dios por sorpresa, porque sabía de la posibilidad de la misma. Después de todo, había creado al hombre con el atributo más maravilloso del universo: el libre albedrío. La obediencia del hombre no estaba garantizad...

Mucha fe, mucha paz!

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¡Cuán grande es tu bondad, que has guardado para los que te temen, que has mostrado a los que esperan en ti, delante de los hijos de los hombres! Salmos 31:19.  Cuanto más nuestra fe se aferre de Cristo con una perfecta confianza, tanto más paz disfrutaremos. La fe aumentará con el ejercicio. La regla de Dios es: Un día nada más. Día a día, realizad el trabajo diario como si tuvierais conciencia de que estáis obrando ante la vista de los ángeles, querubines y serafines, Dios y Cristo.  “Hemos llegado a ser espectáculo al mundo, a los ángeles y a los hombres”. 1 Corintios 4:9. “El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy”. Mateo 6:11. “Y como tus días serán tus fuerzas”. Deuteronomio 33:25. “Puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de nuestra fe”. Hebreos 12:2. Viviendo así, el Espíritu ayuda nuestra memoria, santifica cada facultad y nos recuerda nuestra dependencia constante del cuidado de nuestro Padre celestial. Entonces se disciernen las tentaciones de Satanás y se res...

Preciosa para el corazón de Dios

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¿Olvidárase la mujer de lo que parió, para dejar de compadecerse del hijo de su vientre? Aunque se olviden ellas, yo no me olvidaré de ti. He aquí que en las palmas te tengo esculpida: delante de mí están siempre tus muros. Isaías 49:15, 16. “La iglesia de Cristo es muy preciosa a sus ojos. Es el cofre que contiene sus joyas, el redil que encierra su rebaño.” “Cristo amó a la iglesia y se entregó a sí mismo por ella. Es el precio de su sangre. El divino Hijo de Dios camina entre los siete candelabros de oro. Jesús mismo suministra el aceite para estas lámparas encendidas. El enciende la llama. ‘En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres.’ Juan 1:4. Ningún candelabro, ninguna iglesia, tiene luz propia. Toda su luz emana de Cristo. El Señor Dios todopoderoso y el Cordero constituyen su luz.” “Puede parecer a veces que el Señor olvidó los peligros de su iglesia y el daño que le han hecho sus enemigos. Pero Dios no olvidó.  Nada hay en este mundo que su corazón aprecie m...

Perfección por los méritos de Cristo

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Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto. Mateo 5:48.  Cristo presenta delante de nosotros la más alta perfección del carácter cristiano, que deberíamos procurar alcanzar durante toda la vida. Pablo escribe acerca de esta perfección: “No que lo haya alcanzado ya, ni que ya sea perfecto; sino que prosigo...Prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús...”. Filipenses 3:12-15. Como podemos alcanzar la perfección especificada por nuestro Señor y Salvador Jesucristo: nuestro gran Maestro?  ¿Podemos hacer frente a sus requisitos y alcanzar una norma tan elevada? Podemos, pues de lo contrario Cristo no nos lo hubiera ordenado. Él es nuestra justicia. En su humanidad, ha ido delante de nosotros y ha efectuado para nosotros la perfección del carácter.  Hemos de tener la fe en él que obra por el amor y purifica el alma. La perfección del carácter se basa en lo que Cristo es para nosotros.  Si dependemo...

Los misterios de la Biblia como prueba de su inspiración.

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     Mar Cantábrico - Santander  “¿Alcanzarás tú el rastro de Dios?   ¿Llegarás tú a la perfección del Todopoderoso?”   “Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, dijo Jehová.   Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos.”   “Yo soy Dios, y no hay más Dios, y nada hay a mí semejante; que anunció lo por venir desde el principio, y desde antiguo lo que aun no era hecho.”   Job 11:7 ;  Isaías 55:8, 9 ;  46:9, 10 .   Es imposible para las mentes finitas de los hombres comprender plenamente el carácter o las obras del Infinito.   Aun para el intelecto más aguzado, para la mente más poderosa y altamente educada, este Ser santo debe permanecer siempre vestido de misterio. El apóstol Pablo exclama: “¡Oh profundidad de las riquezas de la sabiduría y de la ciencia de Dios!   ¡Cuán i...

El Origen del Mal y el Dolor

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                              Para muchos el origen del pecado y el por qué de su existencia es causa de gran perplejidad. Ven la obra del mal con sus terribles resultados de dolor y desolación, y se preguntan cómo puede existir todo eso bajo la soberanía de Aquel cuya sabiduría, poder y amor son infinitos. Es esto un misterio que no pueden explicarse. Y su incertidumbre y sus dudas los dejan ciegos ante las verdades plenamente reveladas en la Palabra de Dios y esenciales para la salvación. Es imposible explicar el origen del pecado y dar razón de su existencia. Sin embargo, se puede comprender suficientemente lo que atañe al origen y a la disposición final del pecado, para hacer enteramente manifiesta la justicia y benevolencia de Dios en su modo de proceder contra todo mal. Nada se enseña con mayor claridad en las Sagradas Escrituras que el hecho de que Dios no fué en nada responsable de la introducción del pec...