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Cristo tiene poder para nosotros

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  Y vosotros estáis completos en él, que es la cabeza de todo principado y potestad. Colosenses 2:10.  Hemos de vivir bajo los rayos templados y suaves del Sol de Justicia. Nada sino su amorosa compasión, su gracia divina, su excelso poder, pueden capacitarnos para frustrar al implacable enemigo y dominar la oposición del corazón humano. ¿Cuál es nuestra fortaleza? El gozo del Señor. Dejemos que el amor enternecedor de Cristo colme el corazón y seamos suavizados y subyugados, preparados para recibir el poder que El tiene para nosotros.  Agradezcamos a Dios todos los días por las bendiciones que nos da. Si el agente humano se humilla ante Dios, reconociendo cuán impropio es abrigar sentimientos de autosuficiencia, reconociendo su total incapacidad para hacer la obra que es necesario realizar a fin de que su alma sea purificada, desechando su propia justicia, Cristo grabará su propia imagen en su alma. Aplicará su mano a la tarea de crearlo de nuevo, y la continuará hasta q...

El ejemplo de Jesús

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   Los que al final sean recibidos en el cielo como miembros de la familia real, deben aquí entregarse a sí mismos en cuerpo, alma y espíritu al servicio de Aquel que pagó el precio de su redención. Todo lo que tenemos y somos pertenece al Señor. "No sois vuestros», declara el apóstol; "porque habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios». 1 Corintios 6:19, 20... ¿Te has consagrado totalmente al Señor? ¿Puede él usarte como un vaso para honra? ¿Estás realizando tu parte fielmente en su causa? A cada hombre le ha asignado Dios su tarea. Espera que cada creyente coopere con él en la obra de salvar almas. Cuando su causa sufre por falta de recursos, ¿cómo puede alguien poner precio a sus servicios, negándose a tomar su cruz diariamente y a practicar la abnegación por Cristo? El cumplimiento de la promesa de que seremos coherederos con el Señor radica en nuestra disposición a negamos a nosotros mismos. ...

El ministerio de la reconciliación

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  Tanto individualmente como también como pueblo tenemos ante nosotros la más solemne obra. Debemos preparar diariamente el corazón y la mente de modo que podamos estar capacitados para alcanzar los propósitos de Dios para con nosotros. Los peligros de los últimos días se ciernen sobre nosotros, y ahora estamos determinando cuál será nuestro destino eterno. Individualmente debemos forjar caracteres que soporten el juicio, y ofrecer en la iglesia a la que asistimos, un ejemplo de fidelidad y consagración. El ministerio de la Palabra debe preparar a un pueblo para que se mantenga firme en los tiempos de tentación en que vivimos; y los miembros de la iglesia han de colaborar con la obra del ministerio, revelando en sus vidas los principios de la verdad, para que no se pronuncie ninguna palabra, ni se realice acción alguna que conduzca a falsos senderos o cree un estado de cosas que Dios no pueda aprobar. Me han sido revelados los serios riesgos que enfrentaremos en estos últimos días....

Enemistad pondré entre ti y la mujer

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 Y pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya; esta te herirá en la cabeza y tú le herirás en el calcañar Génesis 3:15   Este versículo es conocido como el protoevangelio. En este pasaje se encuentran todos los elementos de la gran controversia: la promesa de un Mesias -la simiente-, el juicio- la herida en la cabeza-, el conflicto-, la enemistad- la iglesia-, la mujer-, y Satanás- la serpiente. Algunos incluso dicen. que, si faltara toda la revelación, pero existiera este versículo, sería suficiente para aguardar una promesa de redención. Cualquiera haya sido la razón, Dios desde el mismo inicio del conflicto entre el bien y el mal en esta tierra puso en marcha el plan de rescate; es decir, la desobediencia del hombre no tomó a Dios por sorpresa, porque sabía de la posibilidad de la misma. Después de todo, había creado al hombre con el atributo más maravilloso del universo: el libre albedrío. La obediencia del hombre no estaba garantizad...

Mucha fe, mucha paz!

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¡Cuán grande es tu bondad, que has guardado para los que te temen, que has mostrado a los que esperan en ti, delante de los hijos de los hombres! Salmos 31:19.  Cuanto más nuestra fe se aferre de Cristo con una perfecta confianza, tanto más paz disfrutaremos. La fe aumentará con el ejercicio. La regla de Dios es: Un día nada más. Día a día, realizad el trabajo diario como si tuvierais conciencia de que estáis obrando ante la vista de los ángeles, querubines y serafines, Dios y Cristo.  “Hemos llegado a ser espectáculo al mundo, a los ángeles y a los hombres”. 1 Corintios 4:9. “El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy”. Mateo 6:11. “Y como tus días serán tus fuerzas”. Deuteronomio 33:25. “Puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de nuestra fe”. Hebreos 12:2. Viviendo así, el Espíritu ayuda nuestra memoria, santifica cada facultad y nos recuerda nuestra dependencia constante del cuidado de nuestro Padre celestial. Entonces se disciernen las tentaciones de Satanás y se res...

Preciosa para el corazón de Dios

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¿Olvidárase la mujer de lo que parió, para dejar de compadecerse del hijo de su vientre? Aunque se olviden ellas, yo no me olvidaré de ti. He aquí que en las palmas te tengo esculpida: delante de mí están siempre tus muros. Isaías 49:15, 16. “La iglesia de Cristo es muy preciosa a sus ojos. Es el cofre que contiene sus joyas, el redil que encierra su rebaño.” “Cristo amó a la iglesia y se entregó a sí mismo por ella. Es el precio de su sangre. El divino Hijo de Dios camina entre los siete candelabros de oro. Jesús mismo suministra el aceite para estas lámparas encendidas. El enciende la llama. ‘En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres.’ Juan 1:4. Ningún candelabro, ninguna iglesia, tiene luz propia. Toda su luz emana de Cristo. El Señor Dios todopoderoso y el Cordero constituyen su luz.” “Puede parecer a veces que el Señor olvidó los peligros de su iglesia y el daño que le han hecho sus enemigos. Pero Dios no olvidó.  Nada hay en este mundo que su corazón aprecie m...

La sabiduría y el amor de Dios revelados en la naturaleza

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 Y los bendijo Dios, y les dijo: Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla, y señoread en los peces del mar, en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra. Génesis 1:28.    La santa pareja miraba la naturaleza como un cuadro de hermosura sin par. La tierra de color marrón estaba vestida con una alfombra de animado verdor, diversificado con una variedad interminable de flores que se propagaban por sí solas y se perpetuaban. Arbustos, flores y vides trepadoras regalaban los sentidos con su belleza y fragancia.    Las muchas variedades de árboles elevados estaban cargadas con frutos de toda clase, y de sabor delicioso, adaptados para complacer el paladar y satisfacer las necesidades de la feliz pareja. Dios proporcionó ese hogar del Edén para nuestros primeros padres, dándoles evidencias inequívocas del gran amor y cuidado que tenía por ellos.  Adán fue coronado rey en el Edén. Se le dio dominio sobre toda cos...

La cosecha.

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Para mostrar en los siglos venideros las abundantes riquezas de su gracia en su bondad para con nosotros en Cristo Jesús. Efesios 2:7.  Nadie puede dejar que por su vida y su corazón fluya hacia los demás el río de bendiciones celestiales sin recibir para sí mismo una rica recompensa. La gracia de Cristo en el alma desarrolla atributos del carácter que son opuestos al egoísmo, atributos que han de refinar, ennoblecer y enriquecer la vida. Los actos de bondad hechos en secreto ligarán los corazones y los acercarán al corazón de Aquel de quien mana todo impulso generoso. Las pequeñas atenciones y los actos insignificantes de amor y de sacrificio, que manan de la vida tan quedamente como la fragancia de una flor, constituyen una gran parte de las bendiciones y felicidades de la vida.  Al fin se verá que la abnegación para bien y dicha de los demás, por humilde e inadvertida que sea en la tierra, se reconoce en el cielo como muestra de nuestra unión con el Rey ...