Pero lejos esté de mí gloriarme, sino en la cruz de nuestro Señor Jesucristo, por quien el mundo me es crucificado a mí, y yo al mundo. Gálatas 6:14. Miremos la cruz del Calvario. Es la garantía de amor ilimitado, de la inconmensurable misericordia del Padre celestial. ¡Oh, si todos se arrepintieran e hicieran sus primeras obras! Cuando los miembros de las iglesias lo hagan, amarán a Dios sobre todas las cosas y a su prójimo como a sí mismos. Efraín no envidiaría a Judá, y éste no ofendería a Efraín. Las disensiones desaparecerán y el áspero ruido de la contienda no se escuchará más dentro de los límites de Israel. Por medio de la gracia abundantemente proporcionada por Dios, todos tratarán de contestar la oración de Cristo, es decir, que sus discípulos sean unidos, como él y su Padre están unidos. La paz, el amor, la misericordia y la benevolencia serán los permanentes principios del alma. El amor de Cristo será el tema de toda lengua, y el Tes...