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La fe y las promesas de Dios

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He aquí que aquel cuya alma no es recta, se enorgullece; mas el justo por su fe vivirá. Habacuc 2:4.  La fe que fortaleció a Habacuc y a todos los santos y justos de aquellos tiempos de prueba intensa, era la misma fe que sostiene al pueblo de Dios hoy. En las horas más sombrías, en las circunstancias más amedrentadoras, el creyente puede afirmar su alma en la fuente de toda luz y poder. Día tras día, por la fe en Dios, puede renovar su esperanza y valor. “El justo por su fe vivirá” Debemos apreciar y cultivar la fe acerca de la cual testificaron los profetas y los apóstoles, la fe que echa mano de las promesas de Dios y aguarda la liberación que ha de venir en el tiempo y de la manera que él señaló. La segura palabra profética tendrá su cumplimiento final en el glorioso advenimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo, como Rey de reyes y Señor de señores. Con el profeta que procuró alentar a Judá en un tiempo de apostasía sin parangón, declaremos con co...

Cercados con la misericordia de Dios.

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Muchos dolores habrá para el impío; mas al que espera en Jehová, le rodea la misericordia. Salmos 32:10.  Con frecuencia pensamos que aquellos que sirven a Dios, tienen muchas más dificultades que el incrédulo, y que la senda que se les ha dado para recorrer es áspera... Pero, ¿goza impunemente el pecador de su placer mundano? Oh, no. Hay ocasiones cuando el pecador está terriblemente perturbado.Teme a Dios, pero no lo ama.  ¿Están los malos libres de chascos, perplejidades, pérdidas terrenas, pobreza y dificultades? Muchos de ellos sufren una prolongada enfermedad, y sin embargo no tienen a un Ser poderoso en quien confiar; no tienen la gracia fortalecedora de un poder de lo alto para sostenerlos en su debilidad.  Confían en su propia fuerza. No tienen consuelo al contemplar el futuro, sino una terrible incertidumbre que los atormenta; y así cierran sus ojos en la muerte, sin encontrar ningún placer al mirar hacia la mañana de la resurrección, porque ...

Verdades que transforman

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Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón. Hebreos 4:12 Las verdades de la Biblia, atesoradas en el corazón y la mente, y obedecidas en la vida, convencen y convierten el alma, transforman el carácter y consuelan y elevan el corazón... La Palabra hace humilde al orgulloso, hace manso y contrito al perverso, al desobediente lo torna obediente.  Los hábitos pecaminosos naturales para el hombre están entretejidos en la práctica diaria.Pero la Palabra corta y desecha la concupiscencia, discierne los pensamientos y las intenciones de la mente... y hace que los hombres estén deseosos de sufrir por su Señor. El servicio por Cristo es algo celestial, santo y bendito. Hay que escudriñar diligentemente la Palabra, porque el ministerio de la Palabra revela las imperfecciones de nuestro carác...
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Esperanza y salvación del mundo. Los que confían en Jehová son como el monte de Sion, que no se mueve, sino que permanece para siempre. Como Jerusalén tiene montes alrededor de ella, así Jehová está alrededor de su pueblo desde ahora y para siempre. Salmos 125:1-2. Fue la cruz, instrumento de vergüenza y tortura, la que trajo esperanza y salvación al mundo.  Los discípulos no eran sino hombres humildes, sin riquezas, y sin otra arma que la palabra de Dios; sin embargo en la fuerza de Cristo salieron para contar la maravillosa historia del pesebre y la cruz y triunfar sobre toda oposición.Aunque sin honor ni reconocimiento terrenales, eran héroes de la fe. De sus labios salían palabras de elocuencia divina que hacían temblar al mundo.  En Jerusalén, donde dominaban los más arraigados prejuicios y las más confusas ideas acerca de Aquel que fuera crucificado como malhechor, los discípulos predicaban valientemente las palabras de vida y exponían a los judíos l...
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Poder en las promesas. No os hagáis perezosos, sino imitadores de aquellos que por la fe y la paciencia heredan las promesas. Hebreos 6:12.  Las Escrituras deben recibirse como palabra que Dios nos dirige, palabra no meramente escrita sino hablada.  Cuando los afligidos acudían a Cristo, discernía él, no sólo a los que pedían ayuda, sino a todos aquellos que en el curso de los siglos acudirían a él con las mismas necesidades y la misma fe. Al decirle al paralítico: “Confía, hijo; tus pecados te son perdonados”. Mateo 9:2... se dirigía también a otros afligidos, a otros cargados de pecado, que acudirían a pedirle ayuda.  Así sucede con todas las promesas de la Palabra de Dios.En ellas nos habla a cada uno en particular, y de un modo tan directo como si pudiéramos oír su voz. Por medio de estas promesas, Cristo nos comunica su gracia y su poder. Son hojas de aquel árbol que es “para la sanidad de las naciones”. Apocalipsis 22:2.  Recibidas y as...
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Nuestra continua dependencia. Se sienta Jehová como rey para siempre. Jehová dará poder a su pueblo. Salmos 29:10, 11.  Debemos depender de continuo del trono de la gracia... En Cristo hay fuerza para nosotros. Él es nuestro Abogado delante del Padre. Envía sus mensajeros a todas partes de su dominio para comunicar su voluntad a su pueblo.  Anda en medio de sus iglesias. Desea santificar, elevar y ennoblecer a sus discípulos. La influencia de los que creen verdaderamente en él será un sabor de vida en el mundo.  El tiene las estrellas en su diestra y es su propósito dejar que por intermedio de ellas su luz brille para el mundo.Desea preparar así a su pueblo para un servicio más sublime en la iglesia celestial. Nos ha confiado una gran obra. Hagámosla con exactitud y resolución. “El cual anda en medio de los siete candeleros de oro”. Apocalipsis 2:1.Este pasaje demuestra la relación que sostiene Cristo con las iglesias.  Anda en medio de...
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La fe viene por las promesas Luego la fe es por el oír; y el oír por la palabra de Dios.Romanos 10:17.  “Las verdades de la Palabra de Dios hacen frente a la gran necesidad práctica del hombre: la conversión del alma por medio de la fe. No ha de pensarse que estos grandes principios son demasiado puros y santos para ser aplicados en la vida diaria.  Son principios que llegan al cielo y alcanzan la eternidad; y sin embargo, su influencia vital ha de ser entretejida en la experiencia humana. Han de compenetrar todas las grandes y pequeñas cosas de la vida.” “Dios nos invita a probar por nosotros mismos la realidad de su palabra, la verdad de sus promesas. Él nos dice: ‘Gustad y ved que Jehová es bueno.’ En vez de depender de las palabras de otro, tenemos que probar por nosotros mismos. Dice: ‘Pedid y recibiréis.’ Sus promesas se cumplirán. Nunca han faltado; nunca pueden faltar.”—El Camino a Cristo, 85.  “Nuestro Salvador quiere que os mantengáis ...