“¡Preparaos, preparaos, preparaos!”



Prepárate para venir al encuentro de tu Dios, oh Israel. Amós 4:12. 

Suponed que Cristo apareciera hoy en las nubes de los cielos, ¿quién... estaría listo para salir a su encuentro? Suponed que fuéramos trasladados al reino de los cielos tales como somos, ¿estaríamos preparados para unirnos con los santos de Dios, para vivir en armonía con la familia real, con los hijos del Rey celestial? ¿Qué preparación habéis hecho para el juicio? ¿Habéis hecho las paces con Dios?

 ¿Estáis colaborando con Dios? ¿Estáis tratando de ayudar a los que os rodean en vuestra casa, en vuestro vecindario, a aquellos con quienes os relacionáis y que no están guardando los mandamientos de Dios? ... ¿Nos estamos preparando para salir al encuentro del Rey? .

Si fuera posible que se nos admitiera en el cielo tales como somos, ¿cuántos de nosotros podríamos mirar a Dios? ¿Cuántos de nosotros tenemos el vestido de boda? ¿Cuántos de nosotros estamos sin mancha, ni arruga ni cosa semejante? ¿Cuántos de nosotros somos dignos de recibir la corona de vida? ... El puesto no hace al hombre. Sólo serán dignos de recibir la corona de vida, inmarcesible, aquellos en cuyo interior se haya formado Cristo.

Se me mostró al residuo en la tierra. El ángel les dijo: “¿Queréis huir de las siete postreras plagas? ... En tal caso, debéis morir para poder vivir. ¡Preparaos, preparaos, preparaos! Debéis realizar mayores preparativos que los que habéis realizado... Sacrificadlo todo para Dios. Ponedlo todo sobre su altar: el yo, vuestras propiedades, todo, como sacrificio vivo. El entrar en la gloria lo exigirá todo.



Cristo viene con poder y grande gloria. Viene con su propia gloria y con la gloria del Padre... Mientras los impíos huyan de su presencia, los seguidores de Cristo se regocijarán... Cristo ha sido un compañero diario y un amigo familiar para sus fieles seguidores.

 Estos han vivido en contacto íntimo, en constante comunión con Dios. Sobre ellos ha nacido la gloria del Señor...Ahora se regocijan en los rayos no empañados de la refulgencia y gloria del Rey en su majestad. Están preparados para la comunión del cielo; pues tienen el cielo en sus corazones.

Si sois correctos con Dios hoy día, estaréis preparados en caso de que Cristo venga hoy.